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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008. Jacksonville City nights![]()
El muro de las lamentaciones![]() Hoy me he levantado expléndidamente lúcida. He establecido rápidamente mis prioridades para hoy y he mantenido la cabeza fría. He tenido la sensación de haberme cargado a mi mayor debilidad, léase yo misma, y me he sentido como hacía tiempo no me pasaba. Basta ya de sentimentalismos absurdos y de lamentaciones. A partir de ahora, mientras sepa controlar a mi cerebro, me dedicaré a cosas prácticas. Después de una tertulia, vuelta a la ciencia ficción, todo junto, sin comerlo ni beberlo. Y claro, me he puesto a repasar la vida de Ender. Como no.
" Ender entró en la cavidad y sacó el capullo. Era asombrosamente ligero para contener todas las esperanzas y todo el futuro de una gran raza. -Te llevaré conmigo -dijo Ender- Iré de un mundo a otro hasta encontrar un tiempo y un lugar en el que puedas despertar sin peligros. Y contaré tu historia a mi gente , y quizás os perdonen también. Como me habéis perdonado a mi. " Wonder Woman llevaba gafas![]() Me levanté temprano, a eso de las 8:45. Lo primero que hice fue mirar mi disfraz. Pantalón negro listo, diríamos, "de vestir". Camisa de color rosa palo y rayas blancas. Gafas en lugar de lentillas. Para encontrar trabajo hoy en día, he descubierto recientemente, lo más inteligente es no ser yo misma. Comenzando por la forma de vestir, siguiendo con los modales, terminando en la forma de expresarme. La entrevista era para un importante bufete barcelonés de abogados. Servicio de mensajería. La noche anterior lo estuve pensando durante largo rato. "Marta, no puedes ir de ti misma, necesitas un plan". Lo vi claro. ¿Qué hacen los superhéroes para que nadie los reconozca? Disfrazarse de algo absurdo. Si no, para que lleva Clark Kent las gafas y el traje. Tomando a Superman como punto de referencia, preparé mi camuflaje antes mencionada, me lo probé y me sometí a una prueba de fuego: mis padres. "Podrías vestir siempre así" dijo mi madre. "No pareces tú" dijo mi padre. Ya lo tenía. El martes me dirigí temprano a la susodicha entrevista, siendo consciente de mi engaño y pensando en el nombre que toda superheroína debe tener. Siguiendo la sonoridad de nombres como Bruce Banner (Hulk), Peter Parker (Spiderman) y el mencionado Clark Kent (Superman), decidí que necesitaba otro apellido, uno que comenzara por M y que desvinculara a mi familia de todo parentesco con una supergirl como yo: Marta Morris. La mujer que me esperaba para evaluarme era de mediana edad. Vestía con un traje gris no demasiado formal y se comunicaba de una manera entre jovial e informal. "Quizá es de las mías". Pero estábamos muy lejos la una de la otra. Durante las casi 3 horas de entrevista (pasando por 3 psicotécnicos) conversamos animadamente sobre mi, o más bien sobre mi alterego, que ha tenido una vida digamos... mas tranquila. Creo que en realidad se dio cuenta desde el principio de quien era yo. Supo que la superheroína en realidad viste tejanos, camisetas de colores y deportivas verdes de 6 Euros (del Carrefour, concretamente). Pero si lo sabía, al menos no me delató. Al volver a casa me sentía satisfecha, pero un poco incómoda. El disfraz me molestaba. Por el momento no lo he vuelto a necesitar. En una semana tendré que volver a camuflarme. De momento sigo siendo yo misma, con todo lo que eso conlleva. Deportivas verdes incluidas. Las chicas playboy salen con chicos playboy![]() Las chicas playboy salen con chicos playboy. No lo digo yo, es un hecho constatado. Si os fijais bien, los grupos sociales existen y negarlos sería una tontería. Mi teoría se basa en un estudio exhaustivo de ese ser llamado "humano". Hay chicas que son guapas, pero su belleza está lejos de ser refinada o digamos, interesante. Es una belleza más exhuberante, de revista de despelote. Esas chicas, con el tiempo, se dedican a ser go-go's de discoteca, o novias de futbolistas. O chicas playboy. No lo digo como crítica ni como burla. Solo trato de explicar que el físico determina y mucho. Negar esto sería estar muy ciego. Si eres guapa/o de una manera tan clara e imponente, que solo a tu paso se giran toda clase de gente de distintos grupos sociales, no lo dudes, tu destino es ser modelo. En las/los modelos se fija todo el mundo, desde los go-go's hasta los trendys. Pasando por los góticos. Y si además es una belleza refinada, oye, ya eres rico. No lo digo yo, es un hecho constatado. Si por otra parte, no eres guapa pero tienes ese "algo" que nadie, nunca, sabrá definir, de buen seguro que conoces gente de tu estilo. Gente que puede ser guapo o no, pero su belleza viene determinda por los gestos, la manera de moverse, la forma de hablar. Seguramente acabarás teniendo un blog y hablando de ello algun día. Casi seguro que en las discotecas no bailas y mucho menos en plan chica playboy. Y la interviú nunca te llamará. No se trata de una ciencia exacta claro está. Pero si es cierto, que el género humano tiende a no mezclarse. También tiene que ver con el interior, no jodamos. Como a mi no me gustan las discotecas donde hay gente contratada para bailar encima de una tarima, es harto complicada que acabe conociendo a alguien que se mueva en ese ambiente. Lo cual no significa que no me cayeran bien. Pero el ser llamado humano, por lo que vengo observando, tiende a buscar similitudes en sus compañeros de cama, de vida... Luego, claro está, hay casos descolocadores, como la mezcla Sarkozy/Bruni. Pero eso solo lo hacen los famosos, no? Intento de suicidio nº1![]() La pubertad fue para mí la época más confusa de todas cuantas recuerdo. Un momento en el que nada está donde tiene que estar dentro de tu propio cuerpo, y todo lo que te rodea es como un sueño inquieto del que no hay manera de salir. Creo que fue en la pubertad cuando pensé por primera vez en el suicidio, no como una solución o una opción, sino como la primera vez que tuve conciencia de que soy capaz de desesperarme hasta el punto de pensar en el suicidio. Fue un momento en el que odiaba todo y a todos, aunque años más tarde aun me pregunto si no sigue siendo así. En fin, conseguí escaparme de todos aquellos pensamientos nocivos y perjudiciales mediante una vía tan rápida y efectiva como cualquier droga ilegal: la literatura. En la transición de la pubertad hacia la adolescencia, si es que existe una línea divisoria, descubrí el placer de leer...por placer. Como mandan los tópicos, comencé con una novela cumbre para todo desquiciado que odia lo que le rodea: "El guardian entre el centeno" de J.D.Salinger. Fue como abrir una escotilla y respirar aire puro, que no ha sido tocado por nada ni nadie. De pronto, dejé de sentirme sola y mirar a la gente con desconfianza. La soledad solo era una opción que había escogido, y había desde luego mucha más gente perdida, en el sentido literal de la palabra, por el mundo. Y algunos de ellos incluso escribían libros. Así que se convirtió en mi primera terapia de choque, cuando yo nisiquiera sabía lo que era una terapia. A este le siguieron muchos otros, por épocas, en cada momento de mi vida he necesitado cierta clase de droga literaria o cierta otra. "Los subterraneos" de Kerouac cuando me sentía hastiada, "Alicia en el país de las maravillas/A través del espejo" de Carroll cuando tenía ganas de soñar, "Cien años de soledad" de G.Márquez me enseñó una manera diferente de relatar, "El país de las últimas cosas"de Paul Auster, "Pulp" de Bukowski me hizo soltar mil carcajadas, "De que hablamos cuando hablamos de amor" y la crudeza de Carver para explicar cosas sumamente difíciles de entender. Por eso la literatura es mi intento de suicidio nº1. Me salvó de ello. |
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